Hoy es el día de la Familia, que mejor momento para hablar de lo importante que fuimos en la vida de mi padre. Siempre sentimos que su verdadero patrimonio éramos nosotros.En la siguiente
fotografía se encuentran, mi hermana
Adda, mi madre, mi padre, mi hermana
soco y mi sobrina sol, esta foto fue tomada después de la entrega de su medalla de 30 años de servicio en el magisterio, hace muchos años, sol tenía aproximadamente 2 o 3 años.
Mis hermanas son dos personas sumamente importantes en mi vida. A
Soco la admiro en todos los sentidos, desde que nació mi sobrina ha luchado por mantenerse fuerte y en
múltiples ocasiones cuando la vida de Sol ha estado en peligro la he visto sufrir en su amor de madre por casi perder a su pequeña; ha tenido que sacrificar muchas cosas por su familia entre ellas su profesión ya que es
Odontóloga, y como hace poco me dijo: "es un sacrificio M
ary que en verdad vale la pena", he aprendido mucho de ella.
Adda es la mas pequeña y por ella mi hija se llama
Adda Sofía, se convirtió en mi mejor amiga cuando nos fuimos a vivir juntas a M
érida para estudiar, ella es Licenciada en
Psicopedagogía con Especialidad en Audición y Lenguaje, es una bella persona, sensible, tierna y reflexiva; antes de morir mi padre, conversando un día me dijo que a la que mas pensaría cuando no estuviese es a
Adda, siempre sintió que era su pequeña y la
sobreprotegió en muchos momentos de su vida, realmente se enorgullecería de todo lo que ella sola ha logrado. En la fotografía no aparece mi cuñado, el esposo de mi hermana
Soco, pero definitivamente es un personaje que ha ocupado un espacio muy especial en la familia.
Soco y
Alvaro fueron novios durante 10 años, y el 14 de Febrero cumplieron 15 años de casados, para
adda y para mi es nuestro hermano, prácticamente nos
vio crecer y como dijo mi mamá en la celebración del aniversario de
soco y
valo (como le llamamos) el se quedó en el lugar de mi padre, de hecho yo le pedí a
Alvaro que fuese el quien me entregara en la Iglesia el día que me casé. Es un gran hombre y lo mejor y mas grande que le he visto hacer
fue entregarle a su hija Sol uno de sus riñones para que esta pudiese vivir; y para que
soco su esposa no pasara por este dolor. Ha sido la muestra de amor mas grande que como el mismo doctor dijo en una entrevista de TV: "es el primer caso que tenemos de un padre que le dona el
riñón a su hija, siempre es la madre".

Aquí mis padres cumplieron 25 años de casados y lo celebramos con una pequeña fiesta en la casa con amigos y familiares. Recuerdo muy bien esa época, pues acababa de irme a la ciudad de M
érida a estudiar, mi padre
atravesaba por una situación económica
difícil (gracias a un
exgobernador muy famoso que robó e hizo de las suyas en mi estado, permitido obviamente por todos los ciudadanos que hasta ahora no hacemos nada) y no
quería que yo me enterara pues la universidad donde estudiaba era particular y una de las mas caras, pero era su sueño y deseo que yo estudiara ahí, recuerdo que al enterarme hablé con el de la posibilidad de salirme de la universidad revalidar materias y cambiarme a la Universidad de
Yucatán o pedir una beca, fue esta la segunda ocasión en que lo
vi llorar, con lágrimas me dijo que no, que el vería la manera de que yo terminara mi carrera ahí, pues era la herencia mas grande que me daría y que para el significaba mucho el que yo pudiera cumplir mi sueño que también era el suyo. Definitivamente mi padre se sentía muy orgulloso de mí, y aprecio mi profesión por que como le he dicho a mis pacientes en muchas ocasiones: si volviera a nacer sería psicóloga nuevamente, pero también por el sacrificio que
significó para mi padre y mi familia el que yo la tuviese.
En esta fotografía se puede observar a mi familia del lado paterno, aquí se encuentran sus dos hermanas, Dolores y Yolanda, (el fue el único varón) a las cuales amaba entrañablemente. La foto fue tomada en el jardín de casa de mi tía Loló (como la llamamos de cariño) en Hecelchakán, un lugar al que disfrutaba ir los fines de semana, es una casa hermosa una de las mas bellas de aquel lugar, antigua y llena de recuerdos, mi tío Nayo, esposo de mi tía es un médico mejor conocido como Dr. Nayito todo un personaje popular dentro de la comunidad, el cual heredó de su padre diversas fórmulas para el tratamiento de muchísimas enfermedades, el prepara sus propios medicamentos, al igual que un vino exquisito.
En esta foto está brindando con mi madre el día de su aniversario, hace unos momentos mi madre me comentaba que él le había pedido antes de fallecer que se volvieran a casar una vez más. Para ese día mi padre mandó a hacer unos anillos bellísimos con 25 circonias representativas de cada uno de los años que pasaron juntos. Cuando José y yo nos casamos mi madre nos regaló los anillos y son los que hasta la fecha él y yo usamos como signo de nuestro amor.
En esta foto están en la iglesia, renovando sus votos el día de su aniversario, ofició la misa el padre Máximo (q.e.p.d.) amigo de la familia. Cabe mencionar que mi padre nunca fue muy devoto en cuestiones de la Iglesia, mi abuelo fue masón, pero desde que nació mi sobrina Sol, muchos años después, descubrimos que todos los días antes de ir a trabajar pasaba a visitar al Santísimo en la Iglesia del Jesús, nunca se lo había dicho a nadie, lo descubrimos sin querer y desde ese momento dio muestras de una fe inquebrantable.
Cuando me casé mi padre no estuvo presente, ni cuando nació mi pequeña Sofía, igualmente no logró ver mi consultorio ni el cargo que tengo ahora en mi trabajo, ni mucho menos logró leer los artículos que he publicado; pero estoy convencida (como le platicaba en el consultorio a una de mis pacientes que acaba de perder un ser querido) de que los seres humanos somos inmortales en la medida en que logramos trascender, sobre esto escribí un articulo: "Lo importante en la vejez es trascender" (Click) inspirada en estos pensamientos.
Esa es la magia de una familia, en cada uno de sus miembros hay algo de todos aquellos que se han ido y de nosotros depende que permanezcan, en nuestra vida, con nuestros actos, en nuestra existencia permanecerán para siempre a través de todo aquello que nos enseñaron y así nunca morirán.
Aquí les dejo unas palabras de mi padre, en otro fragmento de sus epístolas:"Si una hada madrina como aquellas de los cuentos de Perrault, me preguntara cuál es mi más caro deseo: para mis hijas no quiero ni el oro ni el bienestar material, lo que deseo es que les temples el alma en los crisoles de la adversidad. No me juzguen mal al pensar en esta extraña forma, ya que el trozo de mármol con el castigo impiadoso del buril, halla la inmortalidad; deseo que cuando lleguen al ocaso sereno de su vida, recuerden con fruición las luchas diarias, con sus triunfos alentadores y sus fracasos decepcionantes, pues la existencia más bella es la que tiene más contrastes."Un beso a todos.