

Espacio dedicado a la memoria de mi Padre, Profr. Rafael Barrera Ortegón (Periodista y Columnista), a la vida, al periodismo y a la libertad. Bienvenido.
La pluma se niega a deslizarse, es como si algo sobrenatural girase a mi alrededor, la atmósfera la siento enrarecida, sólo las noticias de los sucesos ocurridos en las torres gemelas y el pentágono me vuelven a la realidad, no puedo explicarme si lo que siento es un gran pesar que me oprime el pecho por un amigo que emprendió el feliz viaje sin retorno o el dolor de ver en la pantalla chica, el sufrimiento de tantos seres inocentes causada por mentes enfermizas, que evocan a su Dios antes de sembrar la muerte entre sus semejantes.
Pero nuestro Dios, el Dios de nuestros abuelos, es generoso y magnánimo, el nos marca la hora de llegada así como la de partida, no muestra predilección por seres especiales o insignificantes, su gran amor es para todos, sin importarle la clase social en que se desenvuelven, en este mundo terrenal. Es por eso Rafa, que en estas líneas, quiero agradecerle al gran arquitecto del Universo, el que haya permitido estar contigo en los últimos segundos de tu vida.
Estos los guardaré como símbolo de nuestra gran amistas que continuará en las refrescantes praderas del que nos demostró el verdadero sufrimiento -recordaré la última vez que fui a buscarte a tu casa, situada en la calle de Montecristo del famoso barrio del Cristo Negro, te paraste frente a ella como si te estuvieras despidiendo y ya en camino al Hotel Baluartes comentábamos las últimas noticias, pero muy especial las declaraciones de nuestra amiga Sonia Cuevas, en contra del profesor Jorge Lazo Pech.
En el hotel te dije: ¿Qué te pasa Rafa? A lo que contestaste: nada, tengo mucho calor y estoy sudando, por lo que me apresuré a ponerte el abanico y decirte: seguramente el "potrillo" te hizo pasar mala noche localizando a las nenas en el malecón, sacando una risa forzada de tu rostro, que de pronto nos mostró un rictus de dolor que me hizo acostarte en el piso y pedir ayuda de un médico. Monono vino en tu auxilio, pero el viaje ya lo habías emprendido.
En ese momento la solidaridad humana se demostró en todos los presentes, a todos ellos mi agradecimiento. Lamento tu precipitada partida que no me permitió llevarte nuevamente a tu hogar en donde recibieron la mala noticia tu querida esposa, tus hijas y tus nietos. Solamente te pido, por que se que estas escuchando y leyendo, que recuerdes las letras del famoso himno oaxaqueño: muere el sol en los montes, con la luz que agonice, y la vida en su prisa, no conduce a morir; y al final nos recuerda que tendremos el mismo final que Dios, nunca morirá.
En fin mi buen amigo Rafael, que tu viaje sea muy feliz y lo disfrutes con los que se nos han adelantado, para cuando nos toque entrar a este tunel de luz penetrante que nos lastima la vista nos esperes para disfrutar juntos de ese paraíso en que no existen odio ni rencores. Adiós y buen viaje.
En esta fotografía está con Sol María su primera nieta, a la cual la unió un cariño muy especial. En los últimos días de su vida fue una de sus grandes preocupaciones, temía morir y dejarla, ya que por cuestiones de salud y económicas la situación de Sol implica muchos gastos para su familia. Un lazo muy especial los unía a los dos. Sol extraña mucho a su abuelo.
Sol actualmente tiene 13 años, y vale la pena contar algo de su historia. Nació con mielomeningocele, (una burbuja de liquido cefaloraquìdeo se albergaba en la parte baja de su espalda, que como consecuencia le impide caminar y la sensibilidad de la cintura para abajo) y fue desauciada inmediatamente, sin embargo fue operada al mes de nacida colocándosele una bálbula que bombea el líquido de su cabecita, y de ahí el camino ha sido largo y doloroso. Mùltiples operaciones, en donde su vida se ha visto pender de un hilo en muchas ocasiones, pero Sol aún está entre nosotros.
Mi padre la amaba profundamente, solo en dos ocasiones en toda mi vida recuerdo haberlo visto llorar, y uno de esos días fue cuando Sol nació. Si hay algo que me admiraba de mi padre, era el deber que sentía hacia los suyos de dar todo por ellos, siempre pensó que lo que dio no era suficiente y si ahora me escuchara le diría que lo dio todo, que se Dio a si mismo y que eso fue lo mejor y mas grande que nos pudo dar. Y efectivamente como el menciona en sus cartas lo recuerdo siempre pero no solo en los problemas y en las decepciones sino en las grandezas que la vida nos ha dado, y en donde el sigue teniendo que ver.
Un beso a todos.
(En la fotografía se puede observar a mi tío, -de izq. a der. el 3ero.- primo hermano de mi padre el Senador Guillermo del Río Ortegón, quien igualmente ha fallecido, a quien mi padre apreciaba mucho.)
“ Que nunca su pensamiento sea envilecido con la sombra de la traición. Una de las virtudes mas grandes del ser humano es la lealtad, lealtad para los amigos, lealtad para los principios, lealtad que les lleve hasta el sacrificio en aras de un ideal; jamás protejan su vida con el escudo de la delación, primero morir que delatar, debe ser norma inconmovible en su existencia; hagan de su palabra algo inviolable y sagrado.” Profr. Rafael Barrera Ortegón.
En su Boda, el 18 de Diciembre de 1966 en la parroquia del Cristo Negro de San Román, cuenta mi madre que la ceremonia fue a las 6:00 de la mañana, pues no había misa en otro horario, así que desde las 5:00 ya estaban listos, me pregunto ¿a qué hora se levantaron? Definitivamente se amaban.
Con mi hermana Soco, la primogénita, en San Dimas. Al inicio de su matrimonio mis padres vivieron de forma humilde y me admira y honra recordar que fueron personas que tuvieron que luchar a fuerza de trabajo para obtener sus bienes. El Profesor fue siempre un hombre sencillo, nunca apegado a las cosas materiales, definitivamente, quisiera saber en estos momentos de mi vida como logró descubrir que el verdadero valor, la felicidad y la belleza estaban en sus grandes tesoros, como el los llamaba, su familia, su hogar.
Amigos, gracias por sus visitas, y gracias a todas las personas que me han felicitado por el blog, y no olviden dejar su comentario, sobre todo si conocieron a mi padre, para que todas las personas que han entrado lo conozcan a través de sus palabras y anécdotas.
Nos Vemos Pronto.